Se acerca San Valentín y quiero compartir esta receta que me encanta con vosotros.
Es una receta algo distinta, pero no dudéis en intentarla... no os arrepentiréis :)
RECETA PARA 12 CUPCAKES:
Para el bizcocho:
- 125 ml de leche entera
- 1 cucharadita de zumo de limón ( 5ml)
- 160 gr de azúcar blanco
- 60 ml de aceite de oliva suave
- 1 huevo
- 1 cucharadita y 1/2 de extracto o vainilla en pasta
- 150 gr de harina
- 20 gr de cacao sin azúcar en polvo
- 1 cucharadita de vinagre blanco
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita y 1/2 de colorante rojo en pasta
Para el frosting de queso:
- 120 gr de mantequilla
- 125 gr de queso cremoso de untar (no light!!)
- 1 cucharada de leche (15 ml)
- 300 gr de azúcar glas
Parece mucho, pero no os asustéis, que son sencillos de hacer.
Antes de empezar con la receta, acordaros de precalentar el horno a 180º
- En un vaso ponemos la leche con el zumo de limón. Lo hacemos así para sustituir la "buttermilk" o leche cortada que se utiliza en la receta original, debido a que es un ingrediente difícil de encontrar ( en algunos Lidl está disponible).
- En un bol, batimos el azúcar con el aceite, con una varilla como la de la foto.
- Una vez incorporado, le agregaremos el huevo y el extracto de vainilla
- Ahora, poco a poco, iremos añadiendo la harina y el cacao tamizándolos, alternándolo con la leche.
- En un vasito, disolvemos el vinagre con el bicarbonato. Cuando empiece a burbujear lo añadimos a nuestra masa.
- Por último, cuando tengamos una masa homogénea, añadiremos el colorante en pasta.
Para que los cupcakes no se os abran en el horneado, debéis utilizar una bandeja para cupcakes.
Colocaremos la masa a parte iguales, y más o menos hasta la mitad en los papelitos especiales para nuestros cupcakes.
Como podréis ver, yo compré unos súper monos con corazoncillos para la ocasión :) :)
Listos para hornear!
El Frosting o buttercream, no es más que la crema de mantequilla que le dará ese toque especial a nuestro cupcake.
- Tamizar el azúcar glas en el bol de nuestra batidora y batir junto la mantequilla (a temperatura ambiente) y la leche. Empezar a velocidad baja (o liareis una buena en la cocina... jeje) e ir subiendo hasta velocidad máxima.
- Cuando este bien integrado, añadiremos el queso, que ha de estar frío, y batiremos primero a velocidad baja y luego ir aumentando hasta que la consistencia sea homogénea y cremosa
Por último solo nos queda la parte más divertida... DECORAR :) :)
En esta ocasión utilicé una boquilla de estrella cerrada y unos sprinkles de corazones.
Debéis conservarlos en el frigorífico, puesto que el frosting es de queso.
Y ahora que están listos... ha llegado el momento
de hincarles el diente!!!
de hincarles el diente!!!
Que aproveche!
Ahora toca animarse y hornear vuestros Red Velvet cupcakes!
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